domingo, 6 de abril de 2008

Leonel es puto y no me importa...



La forma en que lo supe es casi una comedia romántica, o más bien de absurdo humor negro. Todo comenzó cuando en pleno corazón de la ciudad más grande del mundo por donde un terrible hedor que sale de las coladeras Hugo le dijo a Stéfani que le parecía una chica lo suficientemente agradable como para compartir con ella experiencias pasionales. Cuando Hugo vino a contarme su historia noté que le encantaba recordar los detalles del viaje, de cada una de la conversación que tuvieron y de cómo "estaban en el mismo canal" y "que sabían lo que querían uno del otro, era como estar recordando un sueño hermoso que nunca existió".

Y entonces estos tipos salieron juntos a la calle tomados de la mano y comentando sus oscuros sentimientos al calor de deliciosos vinos, vinos fabulosos que despertaron su amargor bajo dulces olas de mi mente que se resbalan, y de bajada esperan encontrar el final de nuestra vida como el efecto de apenas un sueño hermoso, que nunca existió...

Y Hugo. Y Stéfani. Se querían mucho. Y tenían miedo de perderse uno del otro. Pero. También tenían miedo de errar en sus actos.

Ellos tenían miedo cuando yo andaba viajando en los PaisesBajos, conocí unas putitas que me cobraban muy barato nada más por ser mexicano. Cuando regreso y platico con Hugo en un bar, tomamos cerveza y comemos unos Hotdogs, mala combinación, pocos alimentos marinan con cerveza, yo por eso la tomo sola, que esté llena de espuma, chupar la espuma y creer que está bien rico el ambiente. Y Hugo decía que tenía miedo de perderla que creía ser un inútil que no lograba hacerla feliz (le dije que sabía por lo que estaba pasando, una vez fume tanta mota que no erectaba mi pene), lo hice reír y dijo que yo estaba pendejo, él no coge. Dice que no coge porque no tiene caso sobrevalorar un acto cuando siempre es la misma mamada...luego de reírnos y discutir sobre el valor real del sexo en la vida del hombre, que por cierto no pudimos concluir, dijo que estaba seguro que la perdería.

El tan triste y yo tan nostálgico al ver su efebo rostro marchito por el polvo del otoño. Seguimos bebiendo y le recordé al pendejo que tenía que ver a Stéfani, anda ve cabrón endiablado, nos despedimos y me lanzo a pagar la cuenta, maldito cabrón no me dejó dinero para la propina...

La penúltima vez que nos vimos dijo que la perdió porque llegó con aliento alcoholico a verla, ella se puso eufórica, y así terminaron sus 5 meses de enfermiza relación. Se me ocurrió decirle que ella lo perdonaría porque a mi me han perdonando las cosas más brutales, y el de cierta forma había hecho algo inocuo. Bebímos y bebímos hasta que fue imposible leer a Fuentes en el camión urbano.

Ebrio caminó enmedio de la ciudad, entró a uno y otro bar ingiriendo más y más alcohol, el pendejo no sabe que en esta ciudad, aunque pequeña, hay putos, homosexuales o gays, y entró a un bar gay, no se dió cuentade ese lugar porque los jotos de aquí son decentes, no se andan hablando como niñas fresas, hablan a lo macho...joto macho

Reconoció entre toda la bola de putos a Leonel, viejo amigo de nuestras épocas añejas, y platicó con él hasta dormirse en la barra, Leonel pagó su cuenta y lo llevó a su departamento ( checan este cliché, cualquier soltero , y con más razón si es gay, tiene departamento, no casa, y el dice que vive en un apartemento) , adentro encueró a Hugo y le empezó a acariciar la verga, yo conozco a Leonel, tiene unas lindas manos de señorita y un bozarrón de tenor. Huguito todo espantado(y desnudo) comenzó a golpearlo hasta que lo mató.

Mi enorme duda es visitar al pobre idiota de Hugo que por pendejo está encerrado en la cárcel o visitar el epitafio de Leonel "que tenía unas manitas como de señorita"

La muerte de la cosa más hermosa

Los sueños suelen ser pedazos escondidos en los fluídos mentales, de fantasmas que nunca vemos en la vida normal, bastardas navajas del inframundo mental
Tienen suaves alas que nos toman por la cabeza y se apoderan de nuestro cuerpo resucitando fantasmas y demonios, ángeles y piedras. Pueden ser tan dulces que...primero sueño
Contar un sueño es tal vez lo más intimo que pueda contarse, todo mundo puede deducir que me he masturbado o me masturbo pensando en colas o senos o culos o bocas u ojos o estopas o bikinis o vaginas o lo que sea, pero Freud sabe que cuentas todos tus miedos coloreados en un conejo fosforescente o una pared blanca que no puedes saltar, salvo que un perro te tome por los cojones y puedas saltar.
Cinco días sin soñar, solo ruidos que machacan mi cerebro, hace un par escuché cómo la llanta de una motocicleta no dejó de rodar el la do de mi oreja, después un taladro hacía hoyos en el techo de mi azotea. No dormir. Solo discursos del desasosiego lineal en imágenes reguladas por recuerdos y ambiciones desviadas en el vacío futuro de estudiante. Anoche pude conciliar el suave murmullo de la almohada, cansado pensé que por fin descansaría.
Apareció Morado en un parque Verde, por ahí pasó corriendo(se) John Lennon, pero el sueño comenzó a ser tan real cuando pude sentir la textrua del suelo, y el tiempo coincidia con los movimientos de mi cuerpo, y luego estabas tú acomodada en una figura que destellaba sentimientos que no comprendía y se alejaba llenándome de rabia tu lejanía difusa hasta que desapareciste en un lago, triste regresé a casa y podía sentir como seguía pensando en tí y en lo apenado que estaba porque no estabas ahíconmigo, quedamos en vernos por la tarde en tu casa y no estabas, te habías ido para siempre y cotas las criaturas que amas se arrodillaban en tu altar creado por maravillas y veía tus manos pasar sobre las velas que ardían en mis ojos que lloraban y lloraban, yo era el culpable de su desaparición en ese lago, no solo estaba triste, estaba muerto y mis piernas rotas se caína mis brazos de la verguenza infinita. Nunca había despertado con lágrimas. Desperté vivo y confuso. Fuí al frío pasillo de la noche a las 4 de la mañan, marqué a tu número, y dijo que no existía...no dejé de llorar hasta que apareció el sol y quemó mis lágrimas.
Desde que salí de casa no dejé de pensar en tí y todo me hacía pensar que de verdad te habías ido para siempre.
Tocar tu piel me hizo sentir vivo
Quiero seguir amándote y seguir tocando tu piel, que es sueño y pesadilla, pero es vida.