domingo, 6 de abril de 2008

La muerte de la cosa más hermosa

Los sueños suelen ser pedazos escondidos en los fluídos mentales, de fantasmas que nunca vemos en la vida normal, bastardas navajas del inframundo mental
Tienen suaves alas que nos toman por la cabeza y se apoderan de nuestro cuerpo resucitando fantasmas y demonios, ángeles y piedras. Pueden ser tan dulces que...primero sueño
Contar un sueño es tal vez lo más intimo que pueda contarse, todo mundo puede deducir que me he masturbado o me masturbo pensando en colas o senos o culos o bocas u ojos o estopas o bikinis o vaginas o lo que sea, pero Freud sabe que cuentas todos tus miedos coloreados en un conejo fosforescente o una pared blanca que no puedes saltar, salvo que un perro te tome por los cojones y puedas saltar.
Cinco días sin soñar, solo ruidos que machacan mi cerebro, hace un par escuché cómo la llanta de una motocicleta no dejó de rodar el la do de mi oreja, después un taladro hacía hoyos en el techo de mi azotea. No dormir. Solo discursos del desasosiego lineal en imágenes reguladas por recuerdos y ambiciones desviadas en el vacío futuro de estudiante. Anoche pude conciliar el suave murmullo de la almohada, cansado pensé que por fin descansaría.
Apareció Morado en un parque Verde, por ahí pasó corriendo(se) John Lennon, pero el sueño comenzó a ser tan real cuando pude sentir la textrua del suelo, y el tiempo coincidia con los movimientos de mi cuerpo, y luego estabas tú acomodada en una figura que destellaba sentimientos que no comprendía y se alejaba llenándome de rabia tu lejanía difusa hasta que desapareciste en un lago, triste regresé a casa y podía sentir como seguía pensando en tí y en lo apenado que estaba porque no estabas ahíconmigo, quedamos en vernos por la tarde en tu casa y no estabas, te habías ido para siempre y cotas las criaturas que amas se arrodillaban en tu altar creado por maravillas y veía tus manos pasar sobre las velas que ardían en mis ojos que lloraban y lloraban, yo era el culpable de su desaparición en ese lago, no solo estaba triste, estaba muerto y mis piernas rotas se caína mis brazos de la verguenza infinita. Nunca había despertado con lágrimas. Desperté vivo y confuso. Fuí al frío pasillo de la noche a las 4 de la mañan, marqué a tu número, y dijo que no existía...no dejé de llorar hasta que apareció el sol y quemó mis lágrimas.
Desde que salí de casa no dejé de pensar en tí y todo me hacía pensar que de verdad te habías ido para siempre.
Tocar tu piel me hizo sentir vivo
Quiero seguir amándote y seguir tocando tu piel, que es sueño y pesadilla, pero es vida.